viernes, 2 de noviembre de 2018


TÍTULO DEL ARTÍCULO

“LA NEUROEDUCACIÓN Y SU IMPORTANCIA EN EL PROCESO ENSEÑANZA APRENDIZAJE”.

Por: Br. Gustavo Alfonso Araniva Gómez
“La Neuroeducación es la única opción teórica y metodológica actual de base radicalmente científica que abre caminos para la solución de las graves deficiencias que exhibe la educación mundial en nuestros tiempos. Así lo han entendido algunos gobiernos líderes mundiales como Estados Unidos y la Unión Europea que auspician financieramente la investigación científica del cerebro. Se aprende solo con el cerebro, luego todo educador debe saber qué es y cómo funciona el cerebro, cómo aprende”.



RESUMEN
Este modelo denominado “Neuroeducación” plantea la enseñanza y aprendizaje. Este nuevo modelo todavía no está diseñado por completo, pero lleva ya una buena carga de análisis y propuestas basadas en los resultados de la investigación y descubrimientos en Neurociencias, específicamente en la participación del cerebro humano en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La Educación es el proceso longitudinal mediante el cual se procura transformar, cambiar y cumplir la conducta social y cultural del ser humano. Se trata de una actividad social reglada en la que participan muy diversos factores entre los que sobresalen el Estado como facilitador y administrador de la enseñanza y el Educador y la Educadora como las personas sobre las cuales descansa la responsabilidad social de modificar los cerebros de niños, niñas y adolescentes. Toda educación implica un cambio cualitativo que mejora no solo la condición material y espiritual de individuos, sino de la sociedad en general. La propuesta ha calado de manera efectiva en la conciencia colectiva mundial, ha habido un inusual interés tanto entre los neurocientíficos como entre los educadores y se inició un verdadero enjambre de estudios y propuestas y justificaciones que alcanzaron a tocar las puertas de varios de los centros educativos más prestigiosos en diferentes latitudes de la comunidad internacional de modo que en el corto período de unos años comenzaron a aparecer centros no ya solo del cerebro, sino del cerebro en conexión con el proceso educativo.

PALABRAS CLAVES: Proceso enseñanza-aprendizaje, neuroeducación, cerebro, neurociencia.



CONCEPTUALIZACIÓN:

¿Qué es la Neurociencia y cuáles son las Neurociencias? En su forma más simple la neurociencia es la ciencia del cerebro; estudia las bases biológicas de la conducta, es decir, el sistema nervioso, tanto en su funcionamiento normal como en sus patologías. También se ha establecido que la neurociencia se ocupa de explicar el sistema nervioso tomando en cuenta dos perspectivas: los circuitos y sistemas que comprenden funciones como la visión, respiración y comportamiento, y los sistemas de campo que abarcan funciones como la producción de sensaciones y emociones o entonaciones subjetivas (Pelliza, 2010)

¿Qué es la neuroeducación? La neuroeducación o neurodidáctica es una nueva visión de la enseñanza que se basa en aportar estrategias y tecnologías educativas centradas en el funcionamiento del cerebro. Esta nueva disciplina fusiona los conocimientos sobre neurociencia, psicología y educación con el objetivo de optimizar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Por tanto, resulta clave conocer y descubrir para qué sirve y qué aporta al sistema educativo. (Mora, 2017).









Figura #1: Componentes que sustentan la neuroeducación (Campos, 2010)
“La neuroeducación es una nueva faceta de cómo se debe de enseñar y aprender en funcionamiento del cerebro logre y cree nuevas conexiones neuronales  con el fin de tener un aprendizaje significativo. Y si bien es cierto que el docente mejorare la forma de enseñar, es momento de cambiar de modelo que el cambio sea radical en donde se pueda potencializar las habilidades y destrezas del niño.”

DESARROLLO
                         
            El cerebro es el principal órgano receptor de la educación, ya que todo lo que sentimos, pensamos, vemos y oímos se almacena en el cerebro. Cada sujeto tiene un cerebro que trabaja según el desarrollo que obtuvo  con funciones que van a condicionar el proceso de aprendizaje del sujeto, ya que el cerebro determina completamente la cognición y conducta. Por tanto, la educación comienza a tener sentido cuando observan a un niño y no sólo ven una tabla rasa que llenar, sino un cerebro madurando y cambiando. En este proceso, el docente es responsable de enseñar y motivar al niño para que desarrolle todas las capacidades que sea posible, transforme su conducta y comportamiento, y consiga nuevos aprendizajes, ya que estos son los encargados de realizar nuevos circuitos neuronales, es decir la sinapsis es la base del aprendizaje. Las neuronas son las encargadas de establecer nuevas conexiones, múltiples durante la infancia, cuando el niño realiza un aprendizaje significativo en el  que adquiere y transforma y se adapta a los nuevos entornos de aprendizaje, producto de su plasticidad cerebral.[1]

“Los seres humanos somos distintos no solo en lo físico sino también en la forma de como aprendemos, los niños aprenden de acuerdo a sus funciones cerebrales y a un ritmo distinto a los demás de su edad y no porque sea especial y hay que saber que la estimulación prenatal y pos natal son bases y sabiendo que; cada cerebro es único, irrepetible, aunque su anatomía y funcionalidad sean particularmente de la raza humana, el cerebro aprende a través de patrones, el desarrollo del cerebro está bajo influencias genéticas y ambientales y que el sueño es esencial para el aprendizaje.  El docente es el responsable de que el niño no solo aprenda a leer y a escribir sino a interpretar lo que lee y escribe, que analice, aprenda jugando y que explote la creatividad. El sistema educativo Salvadoreño tiene excelentes documentos de metodología a nivel teórico pero práctico esta la desventaja que tenemos en el país, en China los estudiantes están comprometidos con su educación ya que ellos crean su futuro y la forma de vivir que desean llevar. Los centros educativos Salvadoreños enfatizan en contenidos conceptuales pero no humanísticos y que la memorización es la mejor manera de enseñar y aprender. Los docentes se vuelven recetas de cocina dando lo mismo y lo mismo cada año y se capacitan en su misma área y deja de aun lado otras  áreas de la educación que hay que reforzar.”


Por tanto, la neuroeducación aporta un enfoque metodológico basado en las funciones ejecutivas del cerebro, centrado en la activación del aprendizaje, la construcción y consolidación de contenidos y la evaluación de este proceso, en un contexto de emociones y relaciones sociales. Teniendo en cuenta sus capacidades y competencias, el niño debe aprender haciendo porque de esta forma se asegura la construcción de conexiones neuronales y de reestructuración de estas, para alcanzar un aprendizaje pleno. Los niños necesitan estar motivados, desarrollar su atención y cultivar su memoria, teniendo en cuenta estos ingredientes, su aprendizaje está asegurado. Sin embargo, en la mayoría de centros educativos siguen un enfoque metodológico centrado solamente en memorizar información, que no es relevante ni motivadora, sin tener en cuenta los circuitos memorísticos ni el razonamiento que debe seguir el niño para interiorizar dicho conocimiento, lo que conlleva al fracaso absoluto de su aprendizaje.[2]

Para Oppenheimer en su libro crear o morir (2014), nos dice que el éxito de una persona o una sociedad se basa en la creatividad y la innovación esto nos trae a reflexionar que si trabajáramos en crear mentes más creativas desde una temprana edad los resultados serían otros…”
El Dr. Hernán J. Aldana Marcos en su “2ª Jornadas de capacitación docente sobre la neuroeducación y su impacto en el aula”  nos da una introducción sobre la teoría de la cognición incorporada en la que asume que la cognición se lleva a cabo esencialmente en los sistemas sensoriales y motores del cerebro, y esto es para hacer saber que se debe enseñar con un propósito y no con un objetivo de una jornada clase ya que como él lo expresa “el cerebro no es sólo un dispositivo aferente-eferente, la autonomía es la propiedad principal del sistema nervioso”.
 Según Hebb, aprendemos si formamos nuevas conexiones sinápticas entre neuronas “El Aprendizaje es una nueva relación que se crea entre neuronas y recordar es mantener esa relación socialmente activa” (1950). Enfaticemos lo que estipula Hebb, ya que aprender es: Fortalecer conexiones sinápticas previas, Hacer nuevas sinapsis,  Desaprender desusando conexiones previas,  Mejorar el funcionamiento de las células griales.
              Es incuestionable que cerebro y educación mantienen un consorcio de reciprocidad desde su propia formación. Solo hay que ver la función de cada uno con relación al otro. El cerebro es educable y la educación solo funciona en el cerebro. Incluso éste posee, de su propia naturaleza, una serie de dispositivos que facilitan y potencian el aprendizaje. Ya se ha dicho: se aprende con el cerebro, únicamente con el cerebro. El cerebro desempeña muchas funciones, pero la que mejor realiza es la de aprender y, a su vez, el aprendizaje modifica el cerebro. El aprendizaje ocurre con cada nueva estimulación, experiencia y conducta. Tal es la altísima relación que existe entre cerebro y educación. Luego, si es así, solo hay que descubrir por qué esto es así, por qué esta afirmación es fuente de toda veracidad. 2
            En el estudio de la relación entre cerebro y educación es de suma importancia que la maestra y el maestro conozcan algunas informaciones de esta conexión. Ya se ha popularizado el descubrimiento científico de que el cerebro precisa de unos 8 a 12 vasos de agua diario y que esa necesidad de líquido, de agua, garantiza el óptimo funcionamiento del cerebro durante el aprendizaje. En la escuela no se tiene en cuenta, por ahora, que la deshidratación es un problema muy común en las aulas escolares y que esto provoca letargo, cansancio, debilitamiento y desinterés por el aprendizaje (Hannaford, 1995; citada por Jensen, 2004). Jensen (2004) comenta que un aspecto importante dentro del marco de la neuroeducación es que los educadores abandonen la nociva práctica de exigir la “respuesta correcta” porque esto es contrario no solo al aprendizaje, sino que se ignora que el ser humano ha sobrevivido miles de años probando cosas nuevas, es decir, sin respuestas “correctas”, probada, cierta. Y añade que con esta exigencia se infringe, se viola, la ley de adaptación de un cerebro en desarrollo como lo es el de las niñas y los niños. En cambio, si se quiere lograr educación de calidad o calidad de la educación se debe fomentar la exploración del pensamiento alternativo, las respuestas múltiples y la autoconciencia creativa.[3]
Otro aspecto importante que requiere la neuroeducación es la modificación del horario escolar. Tomando en cuenta el reloj biológico de los adolescentes se hace necesario, para la disposición a recibir una buena educación, mover hacia adelante la hora de inicio de las clases. Los menores de doce años, considera Jensen, pueden comenzar a las ocho de la mañana, pero para los adolescentes, la hora más adecuada sería el inicio a las diez de la mañana en los centros de educación secundaria. En este sentido, hubo un experimento cuyos resultados fueron satisfactorios. Se relata la información de que en Corpus Christi, en el Estado de Texas, EE.UU., un cambio de horario para comenzar más tarde la actividad escolar produjo un mejor aprendizaje, hubo menos casos de niñas y niños que se dormían en el aula y también hubo menos problemas de disciplina. La influencia del entorno o ambiente de aprendizaje es otro aspecto de gran importancia por cuanto el cerebro, muy especialmente el cerebro infantil, es muy maleable y tiende a sobrecogerse ante las amenazas del entorno. Por eso, en este nuevo modelo educativo es primordial el reforzamiento de las condiciones positivas del medio o ambiente en que se desarrolla la clase y cómo se desarrolla. Recomienda Jensen (2004:50) que en este modelo debemos comenzar por eliminar todo tipo de amenaza del entorno de aprendizaje. Cuáles aspectos y actitudes considera negativos para el aprendizaje Hostigamiento, señalar con el dedo, directrices no realistas, obligar al alumno a quedarse después de las clases, infligirle castigos físicos (como dejarlo media o una hora de pies), morales o usar palabras descompuestas, el empleo de la humillación, el sarcasmo, la intimidación. Ante este tradicional ambiente de resquebrajamiento de la personalidad, resuenan, como contrapartida, las tiernas palabras de la frase de Mora Teruel (2013): “Solo se puede aprender aquello que se ama”.[4]
          Las claves de una enseñanza-aprendizaje según el Dr. Hernán se basan en: el repaso y la repetición El repaso y la repetición, menos es mejor que mucho y rápido, las imagines y el color son claves del recuerdo y La curiosidad aumenta la atención y la excitación cerebral.
            Debemos convencer al cerebro (poco a poco) de los alumnos que lo que enseñamos debe quedar en la memoria. Y eso es didáctica básica pero muchas veces solo se queda en el cuaderno en el profesor y no en la práctica tales son:
•Caminar mientras enseñamos
 •Campanas o golpes en el pizarrón
 •Diferentes tonos de voz
•Acercarse al alumno
 •Moverse en las clases
•Comer y beber
•No dejarlo inclinarse en el banco
• Mirada
• Levantar las cejas
• Cambiar el tono de voz
 • Apuntar objetos
 • Gestos. [5]

“Según investigaciones sobre educación el rendimiento aumenta cuando se siente la necesidad de comunicar, en forma oral o escrita a un tercero, lo que sabemos y aprendimos (involucramos emociones). A los jóvenes les gusta aprender de otros compañeros de su misma edad; les resulta natural compararse y copiarse y ciertas veces ya sea la atención y el desempeño que el alumno tenga, la gente encuentra más fácil aprender temas que les son interesantes. Sin embargo, no se saben bien los mecanismos que generan la motivación y ya se dice que la motivación puede ser externa o interna.”


1.      ¿Una nueva profesión con la neuroeducación?
          El Neuroeducador va  más ya de educar, la Asociación Educar, en Argentina, dirigida por Carlos Logatt Grabner, está formando Neuroeducadores. Mora Teruel (2013) también se adhiere a este planteamiento y habla también de la delicada responsabilidad de maestras y maestros. La maestra y el maestro, fundamentalmente del nivel primario de la enseñanza, sin importar la asignatura de que se trate, debe tener plena consciencia de que su enseñanza influye e interviene de manera poderosa en el cerebro de alumnas y alumnos y que esa influencia, esa intervención, cambia la física y la química del cerebro del que aprende. Y esto se multiplica por millones cuando se enseña a niños de pocos años. 4
            El maestro y la maestra están transformando, en muchos casos quizá para siempre, el cerebro del niño y de la niña. De ahí la enorme responsabilidad del enseñante. De ahí la enorme trascendencia para una sociedad, que tiene que determinar y seleccionar muy cuidadosamente quiénes van a ser maestros y profesores. En cuanto a este tema, Battro (2014) establece que si se habla de neuroeducación necesariamente hay que considerar un nuevo profesional que sería el neuroeducador. Afirma que la formación de los “neuroeducadores” debe tener como insumo básico a los maestros y profesores (docentes) interesados en la investigación en neurociencia y a los neurocientíficos interesados en las investigaciones y el quehacer educativos, siempre pensando en el nivel de posgrado.
“Ser un docente se requiere de compromiso y autoformación, estar en constante capacitación o estar consciente de las nuevas formas y metodologías para enseñar de forma más divertida, dinámica y constructivista… la forma de ser un docente se refleja en su clase si el docente tiene una forma muy pacifica, aburrida y tediosa significa que no tiene amor por la docencia y que su objeto de ser docente es tener un sueldo fijo, y a lo mejor si el docente comenzó siendo activo y dinámico y el sistema lo cambio y lo acomodo es hora que busque otra forma de quitarse ese estrés, tal vez esa hora de que se dé un descanso por otro lado la féminas son más innovadoras llenas de pasión por la docencia.”  

          Para Mora Teruel (2013) el neuroeducador podría ser una nueva figura en los colegios que sirviera para encauzar solución a problemas que surgen en los niños en los colegios, sea autismo, dislexia, discalculia, lesiones cerebrales sutiles que dificulten el aprendizaje. Y desde luego, el neuroeducador debe instaurar e implementar una mejor enseñanza basada en los conocimientos actuales sobre cómo funciona el cerebro. Este nuevo profesional desplazaría la figura actual de la psicóloga y del psicólogo del recinto educativo por cuanto estaría mejor preparado y haría un trabajo mucho más refinado para enfrentar los problemas educativos y así comenzar a reorientar el descalabro educativo mundial.

2.      ¿Factores que intervienen en la neuroeducación?
En neuroeducación y neurodidáctica se aplican todos los conocimientos que han ido recopilando las ciencias cognitivas y la neurociencia durante los últimos 25 años. Algunos de los hallazgos más importantes se explican a continuación.
1- La plasticidad cerebral y neurogénesis
La plasticidad cerebral ha sido uno de los descubrimientos más relevantes en el campo de la neurociencia. El cerebro es “plástico”, es decir, tiene una gran capacidad de adaptación durante toda la vida. Además es capaz de crear constantemente nuevas neuronas y conexiones entre ellas si se le provee de la estimulación adecuada.
2- Las neuronas espejo
Las neuronas espejo son un grupo de células cerebrales que se activan tanto cuando realizamos una acción como cuando observamos a alguien realizarla. Y no solo ocurre con acciones, sino también con las expresiones emocionales. Por ello se cree que son la base de la empatía y de la adquisición del lenguaje. Los conocimientos sobre las neuronas espejo son muy importantes para la neuroeducación o neurodidáctica.

3- Emociones y aprendizaje
Las emociones interactúan con los procesos cognitivos, por ello una parte clave de la neuroeducación se refiere a manejar las emociones para que no solo no interfieran sino que beneficien el proceso de aprendizaje. Se pretende enseñar a los niños a ser conscientes de sus sentimientos y tomar el control de estos y de su conducta. Es importante que aprendan a reconocer cuando están enfadados, tristes y poder manejar estas emociones. Además, un alto nivel de estrés dificulta el aprendizaje, por ello es importante crear un buen clima de aprendizaje, sin estrés, y enseñarles a manejar la ansiedad.

4 -Tanto la experiencia como la genética nos influyen
Desde casi los inicios de la psicología ha habido un debate muy fuerte acerca de si lo que somos se debe a nuestra experiencia o a nuestra genética. Hoy, la mayoría de los expertos coinciden en que ambas cosas son fundamentales para nuestro desarrollo. La genética va a sentar las bases de nuestras habilidades y capacidades, pero la experiencia va a actuar sobre ello. Los niños puede que tengan una serie de capacidades más o menos instauradas, que se les dé mejor una cosa que otro pero esto es algo que siempre se puede entrenar y modificar.[i]


3.      ¿En qué nos ayuda la neuroeducación?
 1) Nos ayuda, como educadores, a comprender los mecanismos cerebrales que subyacen al aprendizaje, a la memoria, al lenguaje como facultad cerebral, a los sistemas sensoriales, a los sistemas motores, a los sistemas de atención y todas las demás funciones cerebrales que día tras día estamos estimulando en nuestros centros educativos;
2) Nos ayuda a reconocer los factores de riesgo que puedan afectar los procesos de desarrollo cerebral;
3) Nos permite cerrar la brecha entre las investigaciones de las neurociencias, por ejemplo, las investigaciones de los sistemas de memoria, y lo que hace un educador en el aula para estimular esos sistemas de memoria, es decir, nos ayuda a cerrar la brecha entre los neurocientíficos y los educadores.[6]


Posición frente ante la temática
           
            La razón de tal artículo es hacer saber a docentes en formación al igual a los titulados que hay formas más efectivas de enseñar y aprender en las aulas, cabe recargar que en la actualidad los docentes son docentes por un sueldo no porque tenga la motivacion de enseñar aunque la docencia se adquiere durante el tiempo de formación y este puede que tenga . Puede que, para algunos, los elementos de este nuevo paradigma educativo no supongan en la mayoría de cuestiones una novedad. La novedad radica en el enfoque. La neuroeducación permite hacer una aproximación y razonar científicamente, elementos que hasta el momento era más teóricos  u observaciones de los propios docentes en la realidad de su aula. Queda mucho camino por recorrer, y probablemente con muchas dificultades a sortear. Pero hay que tener siempre clara la premisa: necesitamos saber cómo se aprende. Mejorar la educación implica mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Lo cual implica en última instancia conocer el órgano responsable del aprendizaje y los complejos mecanismos que en el operan.
Hasta el momento, toda la reflexión se basa en el conocimiento del cerebro que aprende. Al plantear el rol del docente desde la neuroeducación es importante destacar el vacío respecto al funcionamiento del cerebro que enseña.
            Finalmente no puedo obviar una referencia a dos elementos que considero clave en este cambio educativo: la tecnología y las artes. Los disciplinas que fomentan la creatividad, que conectan como hemos visto con muchos de los aspectos que plantea la neuroeducación. Y dos disciplinas que las recientes reformas educativas van arrinconando y minusvalorando. Reformas que, en este aspecto y en muchos otros, se alejan del cambio educativo necesario y que se ha intentado recoger en el presente trabajo.



 Vídeos 




















[2] Tomado de: Battro, A. M. (2006). Jean Piaget y la Neuroeducación. Admin. Battro, A. M. (2006).

[3] Adquirido de: Jensen, E. (2004): Cerebro y aprendizaje: competencias e implicaciones educativas. Narcea Ediciones.

[4] Extraído de: Mora, F. (2013). Neuroeducación. Solo se puede aprender aquello que se ama. Madrid: Alianza editorial.
[5] Recuperado el 17 de septiembre, de: Dr. Hernán J. Aldana Marcos hernan.aldana@ub.edu.ar , II Jornadas de capacitación docente "Sentir y Pensar la Educación", sobre Pedagogías Inclusivas

[6] Recuperado el 17 de septiembre, de: Anna Lucia Campos annalucampos@asociacioneducativa.net , NEUROEDUCACIÓN: UNIENDO LAS NEUROCIENCIAS Y LA EDUCACIÓN EN LA BÚSQUEDA DEL DESARROLLO HUMANO.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario